COCHABAMBA – El ring de Raíces II se transformó en un campo de batalla internacional donde la técnica y la mística colisionaron. En un choque de naciones, Coyote (el Hito de Chile) y Ajayu (la Fuerza de los Andes) entregaron lo que expertos y fanáticos ya califican como la mejor lucha de la velada, un duelo de maestros que mantuvo al público de pie de principio a fin.
Choque de Estilos: Técnica Chilena vs. Poder Andino
Desde el primer campanazo, la narrativa fue clara: una lucha de estilos. Coyote exhibió la pulcritud y el ritmo acelerado que lo ha hecho famoso en el país transandino, mientras que Ajayu respondió con la contundencia y el espíritu inquebrantable de la tierra boliviana. El intercambio de llaves y lances fue de tal nivel que el respetable coreó cada movimiento, reconociendo que estaban ante dos verdaderos titanes de la disciplina.

El Giro Inesperado: El Factor Árbitro
Sin embargo, cuando la lucha alcanzaba su clímax y parecía que Ajayu tomaría la ventaja definitiva, la astucia de Coyote salió a relucir de la forma más oscura. En una maniobra confusa, el chileno provocó un choque con el árbitro que pareció accidental a simple vista; en ese segundo de distracción y caos, Coyote conectó un golpe bajo letal sobre el guerrero de los Andes.
Con el oficial aún recuperándose del impacto, Coyote aprovechó la vulnerabilidad de Ajayu para sellar una victoria que, hasta ese momento, había sido una exhibición de honor.
Falsa Humildad: El Respeto que terminó en Humillación
Lo que ocurrió tras la campana final dejó un sabor amargo en la arena. En un gesto que inicialmente pareció de deportividad extrema, Coyote extendió su mano hacia un adolorido Ajayu, reconociendo supuestamente el gran nivel del boliviano.
El público comenzó a aplaudir el gesto de hermandad entre Chile y Bolivia, pero la ilusión duró poco. Al estrechar la mano de su rival, Coyote aprovechó la cercanía para propinar una humillación final, burlándose de Ajayu frente a su propia gente y dejando claro que su respeto era solo una fachada para pisotear el orgullo del ídolo local en su propia casa.
"Ajayu demostró que tiene la fuerza de las montañas, pero Coyote demostró que en este juego, la malicia pesa más que el honor." — Comentario de la mesa de transmisión.
Un Clásico Instantáneo A pesar del resultado manchado por la trampa, esta lucha queda grabada como un hito técnico en la historia de la LNL. La rivalidad entre el Hito de Chile y la Fuerza de los Andes no ha hecho más que empezar.
